Las oposiciones a bombero plantean un problema interesante desde el punto de vista del entrenamiento: no basta con ser bueno en una sola capacidad física.
Puedes ser un gran corredor y tener carencias de fuerza. Puedes tener mucha fuerza y sufrir en las pruebas de resistencia. Incluso puedes obtener buenos resultados por separado y comprobar que tu rendimiento cambia cuando aparece la fatiga.
Por eso preparar las pruebas físicas de bombero requiere algo más que entrenar duro.
Requiere organizar bien el entrenamiento.
¿Qué capacidades físicas necesita trabajar un opositor a bombero?
Aunque las pruebas concretas pueden variar según la convocatoria, la preparación puede exigir desarrollar diferentes capacidades.
Entre ellas pueden encontrarse:
- fuerza;
- potencia;
- resistencia;
- velocidad;
- agilidad;
- coordinación;
- capacidad para trabajar bajo fatiga.
Esto cambia completamente la forma en la que debemos entender la preparación.
Ser muy bueno corriendo no garantiza estar preparado
Es algo que conozco bien por mi experiencia dentro del atletismo.
Un corredor entrenado puede tener una excelente capacidad aeróbica y aun así necesitar un trabajo específico importante para afrontar otras demandas físicas.
Y ocurre lo mismo en sentido contrario.
Por eso, cuando preparo deportistas para oposiciones, no intento convertirlos únicamente en mejores corredores o en personas más fuertes.
Intento desarrollar el perfil físico que exige su objetivo.
El primer entrenamiento debería empezar con una valoración
Antes de decidir cuántas series vas a hacer o cuánto peso tienes que levantar necesitamos responder algunas preguntas.
¿Cuál es tu nivel actual?
¿En qué pruebas tienes margen?
¿Dónde estás más cerca del mínimo?
¿Tienes experiencia entrenando fuerza?
¿Cuánto tiempo falta para la prueba?
¿Cuántos días puedes entrenar?
Estas respuestas condicionan todo lo demás.
Detectar el factor limitante
Imagina dos opositores que obtienen exactamente la misma puntuación total.
Uno pierde puntos fundamentalmente en resistencia y el otro en fuerza.
Darles la misma planificación no tendría demasiado sentido.
La preparación individual busca precisamente localizar dónde podemos obtener la mejora más importante y cómo hacerlo sin perjudicar el resto de capacidades.
Cómo entrenar fuerza para unas oposiciones a bombero
La fuerza suele ocupar un papel importante dentro de este tipo de preparación.
Pero “hacer gimnasio” y entrenar fuerza con un objetivo concreto no son exactamente lo mismo.
Necesitamos decidir qué adaptaciones buscamos.
La fuerza máxima no es el único objetivo
Dependiendo de las pruebas, puede interesarnos desarrollar fuerza máxima, fuerza relativa, potencia o capacidad para repetir esfuerzos.
Además, el entrenamiento debe evolucionar.
Lo que hacemos al principio de una preparación no tiene por qué ser lo mismo que hacemos cuando nos encontramos cerca del examen.
El entrenamiento debería hacerse cada vez más específico conforme nos acercamos al objetivo.
Resistencia: mucho más que salir a correr
Mi experiencia de más de 30 años vinculada al atletismo me ha enseñado algo que aplico también a la preparación de opositores: acumular kilómetros no garantiza mejorar exactamente aquello que necesitamos.
Hay que saber qué adaptación buscamos con cada sesión.
Construir primero para poder especificar después
En determinados perfiles puede ser necesario desarrollar inicialmente una mayor base aeróbica.
Más adelante podemos introducir estímulos progresivamente más próximos a las exigencias de las pruebas.
La proporción dependerá del deportista.
Aquí puedes ver también cómo planteo el entrenamiento de running y rendimiento cuando el objetivo requiere mejorar específicamente la carrera.
¿Se puede mejorar fuerza y resistencia al mismo tiempo?
Sí, pero hay que organizarlo.
Este es uno de los retos interesantes de la preparación para bomberos.
Queremos desarrollar capacidades diferentes sin que el entrenamiento de una interfiera innecesariamente con otra.
Por ejemplo, realizar una sesión especialmente exigente de tren inferior puede condicionar la calidad del entrenamiento de carrera posterior.
El problema no es necesariamente ninguna de las dos sesiones.
Puede ser cómo las hemos colocado dentro de la semana.
No entrenes todas las capacidades al máximo a la vez
Cuando una persona tiene varias pruebas por preparar puede sentir que tiene que mejorar todo inmediatamente.
Eso suele acabar produciendo semanas cargadas de estímulos exigentes.
Una planificación permite establecer prioridades.
Hay capacidades que podemos intentar desarrollar y otras que, durante determinadas fases, simplemente necesitamos mantener.
Después podemos cambiar esas prioridades.
Preparar una oposición es un proceso
Podemos pensar la preparación en distintas etapas:
Construir → desarrollar → especificar → competir.
No tienen que ser cuatro bloques rígidos ni idénticos para todo el mundo.
Es una forma sencilla de entender que la preparación debe evolucionar.
Lo importante es que el entrenamiento que haces hoy tenga relación con lo que necesitarás hacer el día del examen.
¿Cada cuánto debería hacer un simulacro?
Los simulacros son útiles porque nos permiten obtener información.
Podemos conocer marcas, detectar puntos débiles y comprobar cómo evoluciona el rendimiento.
Pero existe una diferencia importante entre evaluar y entrenar.
Si continuamente realizamos las pruebas buscando nuestra máxima marca, estamos examinándonos una y otra vez.
Entre una evaluación y la siguiente tiene que existir tiempo para producir mejoras.
Recuperar también forma parte de la preparación
La recuperación suele recibir mucha menos atención que las sesiones duras porque resulta menos visible.
Sin embargo, las adaptaciones necesitan recuperación.
Dormir mal, acumular estrés o encadenar demasiadas sesiones exigentes puede afectar al rendimiento.
Por eso, en mi metodología no analizo únicamente lo que aparece en el entrenamiento.
También tengo en cuenta disponibilidad, descanso, estrés, sensaciones y contexto personal.
Un opositor no deja de tener trabajo, estudios y responsabilidades porque esté preparando unas pruebas físicas.
La planificación debe entender esa realidad.
Tecnología y seguimiento durante la preparación
Utilizo una plataforma para centralizar los datos del deportista y poder observar su evolución.
La tecnología nos permite recopilar información.
Pero el objetivo no es llenar gráficos.
El objetivo es tomar mejores decisiones.
Un cambio en el rendimiento puede significar muchas cosas y los números necesitan contexto.
Medir es útil cuando sabemos qué queremos hacer con esa información.
Preparador físico para oposiciones de bombero en Murcia
Para quienes preparan sus oposiciones a bombero en Murcia, puedo realizar el trabajo presencial desde las instalaciones de SportBalance, en Avenida de San Ginés 146.
Esto nos permite trabajar de forma directa determinados componentes de la preparación y mantener al mismo tiempo una planificación individual.
Puedes consultar toda la información en la página de preparador físico para oposiciones en Murcia.
¿Cuándo debería empezar a preparar las pruebas?
En general, disponer de más tiempo nos permite trabajar con mayor progresividad.
Pero el dato importante no es únicamente cuánto falta.
También importa a qué distancia estás físicamente del objetivo.
Si ya conoces las pruebas de tu convocatoria, anota tus marcas actuales.
Ese es un buen comienzo.
No necesitamos adivinar cuánto tienes que mejorar: podemos medirlo.
Y a partir de ahí podemos planificar.
Entrenamiento para oposiciones de bombero: llegar con margen
Mi objetivo como entrenador no sería que llegases al examen pensando únicamente en superar el mínimo.
Buscaría construir una preparación que te permita afrontar las pruebas con la mayor seguridad posible dentro de tu situación y del tiempo disponible.
Porque el día del examen existen factores que no podemos controlar.
La preparación sí.
Si estás preparando las pruebas físicas de bombero en Murcia, puedes contactar conmigo y contarme qué convocatoria preparas, cuáles son tus marcas actuales y cuándo tienes previsto examinarte.
A partir de ahí podemos valorar qué necesitas trabajar.
